En un ejercicio conspiracionista amateur sumaremos avistamientos ovnis, histeria y un tsunami menor.

Lo cierto es que muchos y muchas andan con los nervios de punta y las réplicas del temblor del domingo son una alarma para la mente que activa, en algunos y algunas, miedos y temores incontrolables.

El domingo hubo un temblor originalmente diagnosticado con grado 6,3 y que paulatinamente, de la mano de mediciones encabezadas por sismólogos estadounidenses, fue ascendiendo hasta quedar fijado en titulares de la prensa como un grado 6,7 en la escala de Ritcher.

El epicentro: La costa de Iquique, El Glorioso, el de Cavancha, El Morro, El Colorado, las pesqueras, las mineras, la matanza, Peyuco, la Tía Zuni, el caudillo, los inmigrantes y los traficantes. El de todos.

Réplicas por decenas que suman más de un centenar menos de 48 horas y un indicio de enjambre sísmico los días previos, además de cualidades inusuales del sismo, así como conjeturas con un gran movimiento en los próximos días ya dan para que muchos especuladores festinen con la situación.

Pero ahora, qué me dicen si a esta juguera de miedo conspiracionista agregamos los avistamientos de ovnis comentados en las redes sociales durante las últimas semanas. ¿Todo calza, pollo?

Diría que fuesen llamando a M. Night Shyamalan y a algún productor hollywoodense, porque la película del maremoto con ola en forma de Dragón podría ser un hit.

Foto: @CorreaIN en Twitter

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