Por: Camila Castillo G.
Directora Regional INJUV Tarapacá 

Veinticuatro años tuvieron que pasar para que una ley necesaria y justa fuera aprobada, veinticuatro años de discusión, acuerdos y desacuerdos, dudas y certezas, 6 gobiernos y una infinidad de parlamentarios involucrados en la discusión. Todo para que este 23 de abril luego de una extensa sesión en el Senado, finalmente se aprobara con 28 votos a favor, 5 en contra y 3 abstenciones el proyecto de sufragio de chilenos en el extranjero.

Es importante destacar este nuevo hito en la administración de nuestra Presidenta Michelle Bachelet, un compromiso adquirido durante su campaña a lo largo de nuestro país y que hoy por fin es materializado, gracias al esfuerzo de gobierno y a la buena voluntad de los diferentes actores que participaron de esta instancia, como lo señaló la Ministra Rincón, “destacando la generosidad en estas discusiones

Y es que este hito no es menor, menos para el mundo joven, que desde hace tiempo exige una mejor democracia, con mayor participación, inclusiva, pensando en todos los jóvenes, incluso los que se encuentran fuera del país, que quieren generar un cambio, partiendo por una acción tan concreta como el voto voluntario. Teniendo en cuenta, en relación a la tendencia de comportamiento electoral entre los jóvenes el sistema electoral era visto como un sistema antiguo, burocrático y con un acceso dificultoso, con falta de cultura política y desconocimiento sobre la actividad de la misma; es por ello, que finalmente, este gran paso legislativo plantea un doble desafío: generar mayores instancias de participación e inclusión de jóvenes en la actividad política y generar acciones que potencien el voto para realizar aquellos cambios tan anhelados por nuestra sociedad.