Norbe es el alias de Carlos Puga al momento de realizar sus creaciones artísticas. Ilustraciones que pasan por inspiraciones influenciadas por los dibujos animados de su infancia. Hoy, a los 26 años, el nacido en la ahora última Oficina Salitrera, María Elena, estudia ilustración en Santiago.

¿Por qué lo entrevistamos? Porque es de la casa, vivió en Alto Hospicio gran parte de su enseñanza media, y por los notables dibujos que difunde a través de su fanpage en Facebook.

Aquí las opiniones de un ilustrador que urbaniza a Goku y ve la humanidad en la frustración de un Vegeta bajo la lluvia.

vegeta

¿Cuáles son tus inspiraciones al momento de trabajar, desde dónde nace tu trabajo?

Se podría decir que es una inspiración constante. Desde que vai´ mirando la ciudad en la micro, hasta sentimientos que abundan en ciertos tiempos de la vida. No falta ese algo que te inspira para hacer un trabajo y más cuando es con la ayuda de un caño, primordial muchas veces.

Mi trabajo nace de la inspiración momentánea, lo que se me cruza en el día lo hago o intento hacerlo, quizás por eso muchos de mis trabajos son diferente entre sí, además no soy un apasionado, de esos que dibujan siempre y respiran y comen todo sobre ilustración, diseños etc., igual seria bacán ser así, pero como que me sale la ‘weá’ nomas, como que no me preocupo de donde nace, si no dejo que fluya no más.

¿Te identificas con algún movimiento o tendencia en cuanto a diseño o ilustraciones?

Mucha gente dice que soy más de la tendencia urbana, pero creo que no encajo en una tendencia en especial. De repente hago cosas muy Street Art, pero en también hago cosas ‘tirás’ pa’ hipster o dibujos más japoneses, puede ser algo ‘poser’ para muchos, pero igual es bacán tratar de aprender de varios estilos y tratar de mezclarlos para así aplicar un estilo propio que vai’ construyendo hace algún tiempo, en volá en unos años más el producto serán cosas que ni te imaginas ahora.

En relación a los toques urbanos, tanto en los personajes como en el vestuario ¿Qué te interesa de esas tendencias?

En cierto modo me interesa la manera de insertar ciertas ‘hueás’ urbanas para que no sean lo que vemos en general en todas partes, como la mujer rubiecita, sin tatuajes, formadita, que te vende un celular en una gigantografía publicitaria, igual no puedo dejar de lado las influencias que tengo por el hip-hop en el sentido de las poses, bling-bling, temáticas, etc. Son cosas que atraen ¿y por qué no darle ese toque a dibujos más suavecitos en su concepto? Además que uno ve miles de personajes en el centro de Santiago, es algo que me rodea y que trato de plasmar en mis trabajos.

Puedes comentar tu gusto por Dragon Ball, que demuestras en las ilustraciones de Vegeta y el «Goku urbano».

Es que Dragon Ball, puta, es lo máximo, no dejo de verlo, y creo que nunca lo haré, al menos yo crecí con esa serie, vi muchas en realidad, pero con Dragon Ball era todos los días de la escuela y ver Dragon Ball. Temporadas repetidas, en la era de la tele sin YouTube, a la mayoría de mis amigos, también les gustaba y todavía les gusta.

Además el “boom” del dibujo en mi infancia fue copiando todo personaje de la serie, entonces era como que Dragón ball ya es parte de uno, así que ¡sos gran Akira Toriyama!

El Goku urbano en realidad sólo salió, es un boceto que enchulé un poco, pero son lo que después te dan ideas y los mejoras. El Vegeta, no sé, hace un tiempo que me lo imagino con una cara más realista, que demuestre su carácter de mierda que tiene y, puta, me acordé del momento cuando se frustró al no ser Súper Sayayín, así que lo ilustré de esa manera para que se sintiera esa emoción.

¿Cómo han afectado los dibujos animados tu actual trabajo?

Mucho, mucho, la mayoría de los dibujos, si no todos, son dibujos animados directa o indirectamente. Cuando chico sólo dibujaba eso, como que nunca he visto el típico dibujo de la familia, siempre eran cosas como Tazmania, Superman, y más cuando comencé a ver series japonesas, en ese momento fue que exploté con el dibujo, caleta. Por ejemplo con Pokemon trataba de dibujarlos a todos viendo “el” capítulo del día, o sea no ‘teníai’ más fuentes de donde copiarlo bien, entonces ver todos los días e ir dibujando el Pokemon del día, era un ejercicio bueno po’, sin querer uno va soltando la mano entonces los dibujos animados me han afectado en todo ámbito, ya sea de conceptos hasta formas de trabajar.

¿Cómo llegaste a Iquique, qué recuerdos tienes de aquí y acaso crees que influye en tu visión como ilustrador?

Yo a Iquique en sí no llegue, en realidad fue a Alto Hospicio, por el 2003, claro que había vacacionado antes, toda la familia de mi madre es de Iquique, además, llegué comenzando la juventud, segundo medio, entonces fue como que se mezcló todo lo que uno vive en esa época, que son ‘hueás’ que marcan de por vida y más viviendo en Hospicio- Iquique, Iquique- hospicio, y ,puta, los mejores recuerdos sin olvidar los malos, pero, puta, los más significativos hasta ahora en mi vida. ¡Grande Tarapacá!