A los 95 años quien fuera Contralor en Humberstone, vuelve a recorrer la Salitrera y dona material documental

Con un estado físico increíble y una lucidez aún más deslumbrante, don Francisco Necochea, de 95 años, volvió a caminar por la Salitrera Humberstone, donde cumplió tareas de Contralor, hace más de 7 décadas. Fue uno de sus primeros trabajos, recién titulado de ingeniero comercial. Cuando le comunicó a la familia que dejaría el hogar materno, para irse al norte, generó un gran impacto; nadie creía que tomaría ese rumbo, que, en aquellos años, era como ir a una aventura, muy lejos.

Pero lo hizo, y con apenas 22 años llegó a Humberstone desempeñándose como Contralor de la Oficina. Durante su visita, muestra la documentación con los estados de cuentas diarios y mensuales, escritos a mano, minuciosamente “y sin errores”, aclara.

En Humberstone, se concentraban los estados de cuentas de todo el Cantón, por lo que era un arduo trabajo el que el joven Francisco hacía. Pese a ostentar una jefatura, dice que comenzó desde abajo y que se aplicó para aprender todo del negocio en torno al salitre.

Cuando se vino al norte, trabajó primero en la Oficina Victoria, de chupe; también se desempeñó en la planta de embarque, hasta asumir como el más joven contralor que haya tenido Humberstone. Le tocó vivir tiempos difíciles, cuando le correspondió ser parte del proceso de cierre del grupo Toco, integrado por Prosperidad, Caletera y Empresa. Era el año 1949, lo que ocasionó que más de mil trabajadores del salitre se quedaran sin trabajo.

Después de ese episodio “y con una tremenda experiencia”, regresó a Santiago integrándose al grupo Ibáñez -hoy Walmart-, casándose a los 30 años, dando origen a una extensa familia con 5 hijos, -Roberto lo acompañó en este viaje-, 12 nietos y 7 bisnietos. A todos ello, les ha relatado su vida en las salitreras. “Fue breve, pero me dejó mucho”, recuerda emocionado. Por eso quiso volver, para celebrar sus 95 junto a toda su familia.

Vuelve pronto, en una segunda oportunidad, pero con una serie de documentos y fotografías de la época, que donó a la Corporación Museo del Salitre. La donación fue recibida por Patricio Díaz, encargado de Patrimonio y Georgina Pastene, administradora del Sitio.

MUCHO DEPORTE

Con 95 años, recorrió sin la más mínima ayuda toda la Oficina Humberstone. Caminaba y contaba su historia, sin atisbo de incomodidad ni cansancio. ¿Cuál es el secreto? -le preguntamos. El deporte y la actividad física -responde-. Aún hoy hace caminatas diarias y juega golf.

En su juventud también practicó distintas disciplinas deportivas. Fútbol, básquetbol, esquí. Incluso, fue parte de la selección chilena como esquiador.

Precisamente, ese es el mensaje que le deja a los jóvenes. Disciplina, mucho estudio, práctica deportiva y amar la vida. En su caso, dice tener el privilegio de haber fundado una gran familia con su esposa, de 85 años, con la que aún suelen pasear y divertirse.

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